
Sinner
Playlist de Sinner <–Pinchar para escuchar
Se me hace duro pensar que posiblemente nunca vuelva a sentir el impacto que me produjeron estos cinco discos. Quizás todo esté ya inventado o quizás mi cerebro esté tan lleno de rock que ya nada me puede sorprender de tal modo.
De todas formas sigo devorando música constantemente, escuchando nuevas grabaciones y viejos discos desconocidos para mi. Quién sabe, a lo mejor alguno de ellos acaba sustituyendo a una de estas cinco obras
maestras que nunca me canso de escuchar y que me cambiaron la vida en mis años mozos… pero lo veo difícil!
Los Suaves – ¿Hay Alguien Ahí? (1995): No soy aficionado a los discos en directo, porque considero que no consiguen transmitir la energia de los conciertos, pero como en todo, hay excepciones. Un sonido impecable, Alberto Cereijo dando una lección alucinante de guitarra, todos los temazos de la banda nacional más auténtica, y cómo no, el maestro de ceremonias, el carismático Yosi, en el mejor momento de su carrera…
Dimmu Borgir – Enthrone Darkness Triumphant (1997): Este es el disco con el que descubrí el mundo del black metal, y después de todos estos años, todavía no he escuchado nada que lo iguale. Nada falla, gran sonido y randes temas. Es uno de esos discos que merece la pena disfrutar de principio a fin, y si puede ser a oscuras, mejor todavía!
Avalanch – Llanto De Un Héroe (1999): Siempre he tenido debilidad por Avalanch, y este álbum me trae muchísimos recuerdos. Viejos amigos, viejos bares y viejas borracheras irrepetibles. Podría tener mejor sonido, cantante, músicos, y por supuesto portada. Creo que los actuales Avalanch han conseguido todo éso, pero nunca han podido superar la energía que transmite “Llanto de un héroe”. Yo me sigo engorilando cuando suena cualquiera de sus
temazos en los garitos.
Dream Theater – Metropolis Pt. 2: Scenes from a Memory (1999): ¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya? Creo que es uno de los discos favoritos de este blog, y desde luego, para mi es, simplemente, la perfección hecha música. Animo a los que no lo hayan hecho aún a coger las letras e intentar enteder la historia que cuenta. Aún os
parecerá un disco más brillante.
Opeth – Still Life (1999): Esta banda es para mi como la otra cara de Dream Theater. Poco se puede hacer en el metal progresivo que no hayan hecho los unos o los otros. “Still Life” es música compleja, tan pronto suave como extrema,
donde Opeth juegan con las sensaciones como nadie. Es el disco perfecto para escuchar a solas, tirado en el sofá y con una cerveza al lado. Relájate y disfruta.